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  • ¿QUÉ ES EMBOLIZACIÓN DE LA ARTERIA DE PRÓSTATA?

    La embolización de la arteria de la próstata es un procedimiento mínimamente invasivo que no necesita hospitalización y se desarrolla bajo anestesia local. Al igual que el cateterismo, se introduce un minúsculo tubo flexible de 2 milímetros de diámetro (catéter) en la arteria femoral (ingle). Con la orientación de un equipamiento que emite rayos X (angiógrafo), ese tubo navega hasta la próstata y una sustancia hecha de resina acrílica (similar a granos de arena) que no causa daños al organismo se inyecta en la próstata para reducir la circulación. Después del procedimiento, la próstata empieza a reducirse, de ahí que alivia la obstrucción de la uretra y permite el pasaje de orina.

  • ¿CUÁLES SON LOS RESULTADOS?

    Hemos presentado los resultados de nuestros estudios en varios congresos nacionales e internacionales de urología y radiología intervencionista. No hace mucho tiempo que nuestro grupo ha obtenido reconocimiento como referencia mundial en esa técnica y empezamos a capacitar a médicos de varios países que participan con nosotros de un estudio multicéntrico internacional coordinado por el Hospital de Clínicas de la USP y supervisado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU. (Food and Drug Administration - FDA, organismo regulador norteamericano responsable del control de nuevos tratamientos y medicamentos). El objetivo es reproducir, en distintos países, nuestros resultados obtenidos en la USP. De ese modo, la técnica está obteniendo la credibilidad necesaria, además de consagrarse como una alternativa de tratamiento a pacientes con dificultades para orinar a causa de la HPB.

    En el estudio iniciado en junio de 2008, tratamos a once pacientes con retención aguda de orina (en los que fue necesario utilizar catéter urinario) a causa de HPB y que estaban en la lista de espera para someterse a la Resección Transuretral de la Próstata (RTU o “raspado” de la próstata por dentro del canal). Antes de la embolización (EAP), un urólogo los evaluó (con necesidad de tacto rectal) por medio de análisis generales de sangre preoperatorios (incluyendo la prueba de antígeno prostático específico – PSA), análisis de orina, estudio urodinámico, ultrasonido y resonancia magnética de la próstata.

    El éxito del tratamiento en el estudio inicial había sido de un 91%, con reducción de cerca de un 30% del tamaño de la próstata. De los 11 pacientes tratados en el ensayo inicial, 10 volvieron a orinar espontáneamente días después del procedimiento (retirada del catéter en un período promedio de 12 días tras la embolización). Después de confirmar el éxito de la EAP en pacientes que usaban catéter urinario, decidimos por tratar a los pacientes con síntomas de HPB, pero que aun no usaban ese tipo de sonda. Observamos la misma tasa de éxito y más de 200 pacientes han sido tratados hasta la fecha. Hay que señalar que la evaluación del urólogo es muy importante para el desarrollo de ese nuevo procedimiento.

  • ¿CUANDO SE INDICA?

    Debemos aclarar que la EAP no ha sido creada para tratar la HPB, sino los síntomas de la HPB. La embolización puede proporcionar la mejora total o parcial de los síntomas que afectan el tracto urinario inferior (prostatismo) debido al aumento de la próstata causado por la HPB. Las principales ventajas de la EAP: es un procedimiento mínimamente invasivo, el paciente puede ir a casa el mismo día, no se desarrolla por la uretra (sino por medio de punción en la ingle), se utiliza anestesia local y presenta resultados excelentes. Esa técnica se indica en el tratamiento de próstatas de cualquier tamaño. Además, no afecta la función sexual del paciente. La embolización no impide el desarrollo de otros tratamientos quirúrgicos tradicionales (RTU, láser, cirugía laparoscópica o cirugía robótica). La EAP puede ayudar en las cirugías tradicionales, ya que reduce la circulación (vascularización) de la próstata, lo que reduce los riesgos de sangrado.

    Cuando la próstata mide hasta 90 gramos, el procedimiento quirúrgico tradicional indicado es la RTU. La prostatectomía abierta se indica normalmente a personas con próstatas con más de 90 gramos.

    Cabe destacar que la HPB es una enfermedad de alta prevalencia, asociada a la edad avanzada y la testosterona (la principal hormona sexual masculina). Se calcula que un 90% de los hombres la desarrollará en algún momento de sus vidas. Aunque es una enfermedad benigna, los síntomas de la HPB comprometen la calidad de vida del paciente y de las personas que viven con él. Los principales síntomas urinarios son: chorro de orina débil, demora y dificultad para orinar, esfuerzo al orinar, chorro de orina intermitente, aumento de la frecuencia urinaria, sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga, urgencia para orinar e incontinencia urinaria en algunos casos.

  • ¿CÓMO ES EL DIAGNÓSTICO?

    A la hora de hacer el diagnóstico, el urólogo debe llevar a cabo el tacto rectal para observar si hay un posible aumento del volumen la próstata. Además, se debe desarrollar la prueba de PSA para ayudar a excluir la presencia de cáncer de próstata. En caso de pacientes sintomáticos, son necesarios exámenes complementarios como ultrasonido y uroflujometría, porque ayudan a evaluar las consecuencias de la obstrucción prostática en el tracto urinario (vejiga, uréteres y riñones).

     

    Los pacientes que se presentan como candidatos a la embolización de la próstata deben someterse a evaluación por resonancia magnética, ya que es una prueba de diagnóstico mucho más detallada que el ultrasonido.

  • HISTORIA - CÓMO EMPEZÓ TODO

    La historia de la técnica de Embolización de las Arterias de la Próstata (EAP) empezó en el año de 2007 en la Universidad de Harvard, EE.UU., cuando participé, en conjunto con otros médicos, de un estudio experimental en perros cuyo objetivo era evaluar la factibilidad, eficacia y seguridad de la EAP en perros con próstatas aumentadas. Querríamos saber si las próstatas de los animales se reducirían tras la obstrucción desarrollada con la técnica de embolización. Los resultados del estudio fueron muy satisfactorios, comprobando la disminución de la próstata y los presentamos en el Congreso Estadounidense de Radiología Intervencionista, en Washington DC, en marzo de 2008.

     

    En junio de 2008, empezamos, ya en el Hospital de Clínicas de la Escuela de Medicina de la USP [Universidad de São Paulo], el tratamiento de pacientes con obstrucción urinaria (que utilizaban catéter urinario) debido a la Hiperplasia Prostática Benigna (HPB). El urólogo Alberto Azoubel Antunes y yo coordinamos el estudio, señalando de ese modo el pionerismo mundial de nuestro equipo.

Ver un vídeo explicativo.

NO

compromete la

función

sexual

es importante

acudir

a un

urólogo

reconocimiento

TÉCNICA de

mundial

90

los hombres desarrollará la enfermedad

%

 Haga clic aquí para ver un video grabado en asociación con el Hospital John Hopkins, de Maryland, EE.UU., el cual explica cómo funciona la embolización.

* Prof. Dr. Francisco César Carnevale - CRM 69.646

es director del Departamento de Radiología Vascular Intervencionista del Hospital de Clínicas de la Escuela de Medicina de la Universidad de São Paulo.

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